¿Cómo de rentable puede llegar a ser el almacenamiento energético?
Un ejemplo sencillo con una batería de 10 MW para entender de dónde salen los ingresos de un sistema de almacenamiento, y qué hay que tener en cuenta antes de sacar conclusiones.
Pongamos un supuesto sencillo para entender cómo gana dinero una batería conectada a la red.
El ejemplo
Tenemos una batería de 10 MW de potencia capaz de cargarse en 2 horas y descargarse en otras 2. Es decir, puede almacenar unos 20 MWh, la electricidad que consumen unos 2.000 hogares en un día.
- Carga: compra la energía en el mercado durante las horas más baratas, por ejemplo de 11:00 a 13:00, cuando la producción solar es máxima.
- Descarga: vende esa energía de 21:00 a 23:00, cuando el sol ya se ha puesto y la demanda sigue alta.
Los números (orientativos)
Supongamos, para simplificar, estos precios en un día cualquiera:
| Concepto | Valor del supuesto |
|---|---|
| Precio de compra (mediodía) | 20 €/MWh |
| Precio de venta (noche) | 110 €/MWh |
| Eficiencia de ida y vuelta | 85 % |
Para entregar 20 MWh por la noche, la batería tiene que comprar unos 23,5 MWh a mediodía, porque parte de la energía se pierde en el proceso.
- Coste de la compra: 23,5 MWh × 20 €/MWh ≈ 470 €
- Ingreso por la venta: 20 MWh × 110 €/MWh = 2.200 €
- Margen bruto del día: ≈ 1.730 €
Si se repitiera todos los días, serían más de 600.000 € al año. Pero la realidad no es tan lineal.
Lo que el ejemplo no cuenta
- No todos los días hay tanta diferencia de precio. En invierno o en días nublados, la diferencia entre el mediodía y la noche puede ser mucho menor.
- Cuantas más baterías haya, menor es la diferencia. Si todas cargan y descargan a la vez, los precios se igualan.
- La batería se desgasta. Cada ciclo reduce un poco su capacidad, y hay que tenerlo en cuenta en la estrategia de operación y en el contrato de mantenimiento con el fabricante.
- Hay más fuentes de ingresos. Además de comprar barato y vender caro, una batería puede cobrar por ayudar a equilibrar la red (servicios de ajuste) o por estar disponible cuando el sistema la necesite (mercados de capacidad).
- Costes: la inversión inicial, la conexión a la red, el mantenimiento, los seguros y los peajes reducen el margen final.
Conclusión
El almacenamiento puede ser muy rentable, pero su rentabilidad depende de cómo se opere y en qué mercados participe. La clave está en un buen dimensionado, un contrato de suministro y mantenimiento bien negociado y una estrategia de operación realista. Analizar todo esto es justo el trabajo que hay que hacer antes de invertir.